671 612 479 (mañana y tarde) 696 477 187 (horario de tarde) info@psicologosevillaglikem.com

Caja de arena, una técnica intersante

Hemos tenido la suerte de asistir a un par de formaciones sobre el trasfondo, proceso y potencial de esta técnica específica (que en sus inicios se llamó “sandplay”, haciendo referencia a la experimentación más lúdica y física con aquellos juegos que todos hemos hecho en la playa o en los areneros de los parques).

Está técnica requiere pocas palabras, y se centra más en la movilización de nuestras ideas, sentimientos y pensamientos para evitar que se enquisten e inmovilicen, pues sabemos que los sentimientos o pensamientos que no podemos expresar pueden convertirse en una sensación de pesadez, lentitud y dificultad, que puede asociarse al establecimiento y mantenimiento de ideas más o menos intrusivas, que a veces, por su persistencia o surgimiento recurrente e inesperado puede “descolocarnos” un poco y afectarnos durante el tiempo que se mantienen con nosotros.

En teoría, cada caja es un trabajo personal para el que la construye, no sólo por el hecho de hacerla, sino que el hecho de recolectar los diferentes elementos que pueden ser utilizados al trabajar con la caja, a lo largo del tiempo resulta también en un trabajo diferente pero igual de personal con el que la propia persona evoluciona día a día.

La simbología y el marco sobre los que se asienta abre la posibilidad de trabajar con expresiones más artísticas (dibujo, escenas) que recuerda mucho a nuestros inicios preescolares en la expresión artística que suele gustar tanto a los niños cuando empiezan a manipular objetos y lograr sus primeras “manos” o garabatos, como habilidades prelinguísticas que desarrollan sin darse cuenta.

Permite elaborar diferentes historias (de una forma más manipulativa) aplicables a otros ámbitos, y poner en juego nuestros propios recursos, movilizando nuestros pensamientos y sentimientos, facilitando simultáneamente otros planteamientos; que en algunas situaciones pueden ser más productivos y satisfactorios que los que hemos probado previamente o que ni siquiera se nos habían ocurrido en otras situaciones similares.

Hay muchas cosas que ocurren de forma simple y casi sin darnos cuenta (incluso tras un periodo que nos ha tenido muy ocupados mentalmente, que nos han agobiado y que han durado más de lo que esperábamos) que se han resuelto no sabemos bien cómo, pero que a la vez, nos resultan muy difícil de expresar verbalmente lo que ha pasado o cómo ha pasado. Por consiguiente, lo que parece sencillo no tiene que ser un lastre, sino que por el contrario, puede tener una potencialidad propia de la que no solemos ser conscientes; lo que nos lleva a destacar que un aspecto externo aparentemente sencillo y simple no quiere decir, obligatoria y necesariamente, que no estén implicadas tareas o proceso difíciles o complicados, que pueden ayudarnos en nuestro camino.

Creemos que estos principios y las bases de este marco de la caja de arena, se puede aplicar con otras formas de expresión como los dibujos o las escenas citadas anteriormente.

LLÁMANOS